
La industria farmacéutica en Bolivia enfrenta una grave crisis debido al aumento de costos productivos, que ya superan el 150%, lo que ha impactado directamente en el precio de los medicamentos. Según Josip Lino, gerente de la Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol), la subida de precios de insumos importados y servicios logísticos, sumado a la falta de dólares en el país desde 2023, ha elevado significativamente los costos de producción.
Lino explicó que estos sobrecostos han llevado a un encarecimiento inevitable de los productos finales, afectando a pacientes y familias. Además, algunas farmacéuticas no pueden participar en licitaciones públicas debido a los precios referenciales desactualizados, lo que les impide competir y suministrar medicamentos en hospitales de tercer nivel y cajas de salud, donde la oferta se ha reducido en más de un 50%.
El sector farmacéutico ha solicitado ayuda al Gobierno para asegurar la sostenibilidad de la producción y mejorar el acceso a medicamentos. Entre las solicitudes está la actualización de los precios referenciales, que no se han modificado desde 2021-2022, y el acceso a dólares provenientes de créditos aprobados por la Asamblea Legislativa. A pesar de estas solicitudes, Lino señala que el sector no ha sido convocado a nuevas reuniones y teme que la situación siga empeorando sin una respuesta gubernamental.

