
El representante del Transporte Internacional, Erland Melgar, expresó su preocupación por la grave situación que enfrenta Bolivia debido a la escasez de combustibles, acusando al Gobierno de ser “obtuso” en su manejo de la crisis. Melgar destacó que, a pesar de las advertencias desde septiembre del año pasado, el país sigue sumido en una falta de recursos, con largas colas para obtener combustible, especialmente en las provincias. El Presidente Luis Arce reconoció hace unas semanas que no se tienen las condiciones para cubrir la demanda, incluso si llegaran créditos, lo que agrava aún más la situación.
El sector del transporte ha cuestionado las medidas tomadas por el Gobierno, como el decreto para facilitar la importación de carburantes, que en lugar de agilizar el proceso, ha generado más obstáculos para los privados. Melgar explicó que la falta de combustible afecta directamente a la cadena productiva, en especial al sector agrícola, pues los productores dependen del transporte para llevar sus productos al mercado. Sin el acceso al combustible necesario, se corre el riesgo de que la producción y el abastecimiento de alimentos se vean gravemente afectados, lo que impactaría a los consumidores finales.
La raíz del problema, según Melgar, está en la falta de dólares, una divisa que “desapareció” en febrero de 2023, lo que ha limitado la capacidad del país para importar combustibles. Para Melgar y otros sectores del transporte, la responsabilidad recae en el Gobierno de Luis Arce, que no ha tomado las decisiones adecuadas para solucionar la crisis. A pesar de las advertencias previas, la administración nacional no ha logrado encontrar una solución efectiva, lo que agrava la compleja situación económica y productiva del país.

