
La inspección del estadio Real Santa Cruz, programada para el miércoles 23 de julio, fue postergada por la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) debido a que el campo de juego aún no cumple con las condiciones necesarias para su evaluación. Aunque en una inspección previa se había informado que el césped estaba al 80% de su recuperación, el estadio no alcanzó aún el 100% de las normativas requeridas, lo que impide que sea habilitado para partidos oficiales.
Esta postergación otorga más tiempo a los encargados de las refacciones para finalizar los trabajos en el estadio, pero, por el momento, no se ha fijado una nueva fecha para la inspección. Mientras tanto, los partidos oficiales seguirán siendo trasladados al estadio Gilberto Parada de Montero.

