Las largas filas de camiones y vehículos en las estaciones de servicio siguen formando parte del panorama en Santa Cruz. Aunque el Gobierno asegura que están llegando mayores volúmenes de diésel, el abastecimiento todavía no se normaliza completamente.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, informó que mantiene una coordinación directa con el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, para reducir las filas que permanecen en el eje troncal del país. Según la autoridad, solucionar el problema es una prioridad para el Gobierno.
Desde YPFB señalaron que el ingreso de mayores volúmenes de combustible habría permitido disminuir algunas filas. Sin embargo, las autoridades evitaron establecer una fecha definitiva para la normalización del suministro.
En Santa Cruz, transportistas, productores y conductores todavía deben esperar durante varias horas para acceder al diésel. Esta situación genera pérdidas económicas y afecta la distribución de alimentos, el transporte de pasajeros y el movimiento de mercadería.
La falta de combustible también eleva los costos operativos del sector productivo. Cuando un camión permanece detenido durante horas o días, el retraso termina afectando a toda la cadena de distribución y puede reflejarse posteriormente en el precio de los productos.
La mirada de AS Contenidos
Los anuncios de una mayor provisión son importantes, pero la población necesita resultados visibles. El verdadero indicador de una solución será que desaparezcan las filas y que los usuarios puedan cargar combustible sin esperar durante horas. Mientras eso no ocurra, el problema seguirá golpeando directamente a la economía cruceña.

