La escalada militar entre Estados Unidos e Irán mantiene en alerta a la comunidad internacional. Los enfrentamientos cumplen nueve días consecutivos y aumentan los temores de que el conflicto se extienda a otros países de la región.
Durante las últimas horas se reportaron nuevos ataques estadounidenses contra objetivos iraníes, mientras Teherán respondió con acciones militares dirigidas a intereses de Estados Unidos en Oriente Medio.
La continuidad de las operaciones ha generado preocupación por el impacto que podría tener sobre la estabilidad regional, especialmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el comercio mundial de petróleo.
Diversos gobiernos y organismos internacionales hicieron un llamado a retomar el diálogo diplomático para evitar una mayor escalada del conflicto y reducir el riesgo de una confrontación regional de mayor magnitud.
Analistas advierten que una prolongación de las hostilidades también podría afectar los mercados internacionales y provocar nuevas presiones sobre los precios de la energía.

