La Gobernación de Santa Cruz cuestionó la negativa del Gobierno a compartir el Impuesto a las Transacciones con las regiones y pidió que, si el nivel central prefiere eliminarlo antes que redistribuirlo, lo haga de inmediato.
El pronunciamiento surgió dentro del debate sobre el modelo de distribución 50/50 y la propuesta de aumentar los recursos administrados por gobernaciones y municipios.
Las autoridades cruceñas consideran que la coparticipación del impuesto permitiría financiar competencias departamentales que actualmente enfrentan limitaciones presupuestarias.
El Gobierno ha advertido que modificar la distribución tributaria requiere analizar también las obligaciones que asumirían las regiones y el impacto sobre las finanzas nacionales.
Los gobernadores proponen comenzar la redistribución de manera gradual desde 2027, utilizando inicialmente un impuesto antes de avanzar hacia un nuevo pacto fiscal.
La discusión continuará durante la reunión convocada para el 5 de agosto en Sucre entre el Ejecutivo y las autoridades subnacionales.
La mirada de AS Contenidos
La discusión no debe reducirse a declaraciones desafiantes. Gobierno y regiones tienen que mostrar cifras y explicar cuánto recibiría cada nivel del Estado, qué competencias financiaría y cómo evitarían afectar los servicios públicos.

