Más de mil camélidos murieron en el municipio cochabambino de Cocapata como consecuencia de las intensas nevadas y heladas registradas durante las últimas semanas.
Una de las comunidades más afectadas es Wallatani, ubicada a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar, donde productores denuncian que todavía existen animales desaparecidos y sectores completamente incomunicados.
Los pobladores aseguran que las condiciones climáticas dificultan salir en busca del ganado y que muchas familias perdieron una parte importante de su principal fuente de ingresos.
Representantes de productores denunciaron además que hasta ahora no habría llegado asistencia suficiente de las autoridades a las comunidades más alejadas.
La mortandad de animales se suma a los daños registrados en cultivos, caminos y viviendas en diferentes departamentos.
El impacto puede prolongarse incluso después de que termine la nevada debido a la pérdida de ganado reproductor y alimentos.
La mirada de AS Contenidos
Para una familia ganadera, perder decenas de animales significa perder años de trabajo. La emergencia necesita asistencia inmediata, alimento para el ganado sobreviviente y un plan de recuperación productiva.

