Tras casi cinco horas de deliberación, el encuentro aprobó una resolución de cinco puntos y autorizó al Comité pro Santa Cruz a activar medidas escalonadas de presión si no hay respuesta.
La Asamblea de la Cruceñidad, realizada este miércoles en instalaciones de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia, determinó otorgar al Gobierno nacional un plazo hasta el 10 de octubre, Día de la Democracia, para atender sus principales demandas. La decisión se adoptó después de casi cinco horas de análisis y exposiciones de representantes cívicos, autoridades locales y departamentales, entre ellos el alcalde Manuel “Mamén” Saavedra.
En caso de que el plazo venza sin respuestas, se autorizó al presidente cívico Stello Cochamanidis a activar un plan de medidas escalonadas de presión hasta lograr el cumplimiento total de lo resuelto. El dirigente fue explícito sobre lo que viene: “En caso de que el gobierno no atienda las demandas planteadas esta noche, el 10 de octubre, el Día de la Democracia, será el día en que empezarán las movilizaciones en las calles para recuperar lo que el centralismo nos robó. A partir del 10 de octubre, ese día tan importante, los ciudadanos estaremos en las calles y, si es necesario, se hará un cabildo para que sea el pueblo el que defina el destino de Santa Cruz”, afirmó.
La mirada de AS Contenidos: Un mes exacto de plazo y una amenaza de cabildo. Santa Cruz eligió el camino institucional —propuesta primero, movilización después— y eso hay que valorarlo en un año que ya tuvo 53 días de rutas cortadas. Pero conviene entender la señal: el cabildo es el instrumento más pesado del repertorio cruceño y no se menciona a la ligera. El Gobierno tiene treinta días para mostrar resultados concretos en abastecimiento. Si el 10 de octubre las filas siguen, la discusión ya no la va a conducir el Comité: la va a conducir la calle.

