El Gobierno boliviano inició conversaciones con la Organización de Estados Americanos para conformar una misión civil integrada por policías que pueda acompañar futuros escenarios de conflictividad social y fortalecer protocolos de actuación.
Las reuniones se desarrollan después del informe elaborado por la misión de alto nivel de la OEA sobre los 53 días de bloqueos que atravesó Bolivia.
La propuesta apunta a que especialistas internacionales puedan contribuir con criterios de prevención, manejo de crisis, diálogo y respeto a los derechos humanos.
El Gobierno busca evitar que futuras protestas deriven nuevamente en enfrentamientos, bloqueos prolongados o intervenciones cuestionadas.
La misión tendría un carácter civil y técnico, no implicaría el despliegue de fuerzas extranjeras para ejercer funciones policiales dentro del país.
La iniciativa llega mientras continúa el debate sobre la ampliación del estado de excepción y la manera en que el Estado debe responder ante nuevas medidas de presión.
La mirada de AS Contenidos
La cooperación internacional puede aportar protocolos y experiencia, pero la responsabilidad de mantener el orden seguirá siendo boliviana. La clave será combinar autoridad, prevención y respeto a los derechos ciudadanos.

