Los operativos realizados en el marco de la intervención a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) detectaron presuntos mecanismos de desvío y reventa de combustibles, acopio clandestino y modificaciones en cisternas.
Uno de los casos fue identificado en Pailón, Santa Cruz, donde las autoridades allanaron una vivienda en la que presuntamente se almacenaba combustible obtenido mediante carguíos repetidos y posteriormente era comercializado fuera de los canales regulares.
Los controles realizados en diferentes puntos del país derivaron además en el decomiso de aproximadamente 2.500 litros de combustible, la aprehensión de personas y el bloqueo de centenares de placas de vehículos vinculados a irregularidades detectadas durante los operativos.
El Gobierno sostiene que estos mecanismos afectan directamente el abastecimiento legal y anunció que continuará profundizando los controles sobre la cadena de distribución de carburantes.
La mirada de AS Contenidos: La escasez no puede analizarse únicamente desde cuánto combustible ingresa al país. Si parte del producto termina en circuitos ilegales, combatir el desvío y transparentar toda la cadena de distribución resulta tan importante como garantizar la importación.

