Una crisis institucional se abrió este miércoles en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), después de que su presidente, Romer Saucedo, anunciara que abandonó Bolivia junto con su familia y que se encuentra en el exilio.
A través de un pronunciamiento difundido en redes sociales, Saucedo aseguró que tomó la decisión debido a supuestas amenazas contra su libertad y la seguridad de su familia.
La autoridad judicial denunció una presunta persecución política y sostuvo que su salida no representa una renuncia al cargo.
También afirmó que continuará pronunciándose sobre la situación de la Justicia boliviana desde el exterior y que retornará cuando considere que existen garantías para su seguridad.
Ante el anuncio, la decana del TSJ, Rosmery Ruiz, asumió temporalmente la presidencia y convocó a una Sala Plena extraordinaria para resolver la situación institucional.
Ruiz explicó que el máximo tribunal no quedará paralizado, porque existen mecanismos legales para garantizar la continuidad de sus funciones.
La reunión deberá definir si Ruiz permanece al frente de la institución de manera temporal o si se anticipa la asunción del magistrado Carlos Ortega, elegido para ejercer la presidencia durante la gestión 2027.
La decana anunció que la decisión podría conocerse antes del mediodía.
Hasta el corte de esta edición, Saucedo había confirmado su salida del país, pero las amenazas y acusaciones políticas que formuló no estaban acreditadas mediante una investigación independiente. Tampoco se había comunicado una resolución definitiva de la Sala Plena.
La mirada de AS CONTENIDOS
La salida del país del presidente del máximo tribunal judicial representa un acontecimiento de enorme gravedad institucional. Las denuncias de amenazas deben investigarse y verificarse, pero también corresponde garantizar que el Órgano Judicial continúe funcionando con independencia. Bolivia necesita una explicación transparente sobre las circunstancias de esta decisión y sobre el procedimiento para resolver la conducción del TSJ.
Consigna: ¿Creés que la salida del presidente del TSJ refleja una crisis de independencia judicial o que todavía faltan pruebas para llegar a esa conclusión?

