El anuncio de Oviedo incluye también presencia de efectivos bolivianos en territorio brasileño, dentro de un esquema de intercambio de inteligencia contra el crimen organizado.
Como respuesta concreta a la ola de violencia en la frontera, el ministro de Gobierno confirmó que “habrá una oficina permanente en Bolivia que va a instalar la Policía Federal de Brasil”, y que de forma recíproca la Policía Boliviana tendrá presencia en Brasil para sostener el intercambio continuo de inteligencia e información. Oviedo informó que ya sostuvo una reunión en La Paz con delegados de la Policía Federal brasileña, a quienes expuso la situación de violencia en el país y los posibles vínculos con grupos delictivos internacionales. Una de las hipótesis en investigación apunta a la disputa por el control de la denominada “ruta roja” del narcotráfico hacia Brasil.
La mirada de AS Contenidos: Si el corredor es binacional, la respuesta también tenía que serlo: una oficina permanente de la Policía Federal brasileña en Bolivia es probablemente la medida más concreta que salió de toda esta semana trágica. Ahora bien, conviene seguirle el rastro al detalle que casi nadie está discutiendo: dónde se instalará esa oficina y con qué atribuciones. La cooperación es necesaria, pero el país tiene memoria fresca sobre agencias extranjeras operando en territorio nacional y sobre los debates que eso abre.

