El Gobierno trabaja junto a la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) en el diseño de una nueva cárcel de máxima seguridad en Sica Sica, departamento de La Paz.
El proyecto prevé una capacidad aproximada para 2.000 privados de libertad y busca fortalecer el sistema penitenciario boliviano.
La iniciativa aparece en medio de cuestionamientos por hacinamiento, seguridad y condiciones de detención dentro de los recintos penitenciarios actuales.
El proyecto se encuentra todavía en etapa de planificación y requerirá definir financiamiento, diseño y cronograma de construcción.
La mirada de AS Contenidos: Construir nueva infraestructura puede aliviar el hacinamiento, pero una reforma penitenciaria también necesita control, rehabilitación y separación efectiva de internos según su nivel de riesgo.

