El paquete incluye un fideicomiso de Bs 800 millones para transportistas y gremiales, créditos directos a productores y un plan de enlosetado con 18.000 empleos directos.
Junto con la eliminación de la subvención, el Gobierno anunció un paquete de medidas compensatorias:
- Bono Pepe 2 para unos 2,9 millones de beneficiarios.
- Bono Juancito Pinto sube en 50%: de Bs 200 a Bs 300 por estudiante.
- Fideicomiso de Bs 800 millones para créditos en condiciones preferenciales, con un interés anual del 6%, dirigido a transporte pesado, gremiales, artesanos, comerciantes minoristas y cuentapropistas.
- Créditos directos a productores por montos de entre Bs 50.000 y Bs 400.000.
- Plan de enlosetado de calles y avenidas con una proyección de 18.000 empleos directos y 55.000 indirectos.
- Mayor flexibilidad para el acceso al crédito de vivienda social y productivo.
- Apoyo a gobernaciones, municipios y gobiernos indígenas para readecuar sus finanzas.
- Continuidad de la devolución de depósitos en dólares a los ahorristas.
El presidente señaló además que el gabinete mantendrá reuniones con transportistas, productores, obreros, campesinos y gremiales para definir mecanismos de protección.
La mirada de AS Contenidos: El paquete es amplio y hay que reconocerlo: bono para los hogares, crédito barato para el transportista y el gremial, plata para el productor. Pero la ecuación de fondo es desigual. El aumento del diésel se paga todos los días, en cada flete, en cada pasaje, en cada kilo de pollo. El bono se cobra una vez. Y el crédito al 6% sirve para quien tiene capacidad de endeudarse, no para el que ya no llega a fin de mes. La pregunta que va a responder la calle en las próximas semanas es si esto amortigua o solo posterga.

