Un operativo binacional permitió la captura en Santa Cruz de una mujer identificada como “Angeliquinha”, señalada por las autoridades brasileñas como una integrante de alto nivel del grupo criminal Comando Vermelho.
La detenida tenía una condena de aproximadamente 260 años de prisión en Brasil y estaba vinculada a investigaciones relacionadas con narcotráfico, lavado de dinero y actividades ilegales.
La operación contó con coordinación entre autoridades bolivianas y brasileñas y se produce en un momento en el que el Gobierno boliviano está reforzando la cooperación internacional contra organizaciones criminales transnacionales.
Santa Cruz ha concentrado durante este año diversos operativos contra personas vinculadas a organizaciones criminales extranjeras, especialmente en zonas próximas a la frontera con Brasil.
La mirada de AS Contenidos: La captura demuestra la importancia de la cooperación internacional frente a organizaciones que operan más allá de las fronteras. El reto será evitar que Bolivia se convierta en territorio de refugio o tránsito para estructuras criminales extranjeras.

