Los productores sostienen que el alza del carburante para grandes consumidores impactará directamente en la producción de alimentos del próximo año.
Los sectores productivos del país —desde los grandes agroindustriales hasta los pequeños agricultores que abastecen la mesa de los bolivianos— rechazaron el Decreto Supremo 5676 y advirtieron sobre sus consecuencias, alertando que la elevación del precio del diésel puede derivar en una crisis alimentaria el próximo año. La norma, vigente desde el 17 de agosto, fijó un precio referencial de Bs 18 por litro para usuarios directos, clientes directos y grandes consumidores, manteniendo Bs 9,80 para transportistas, familias y particulares.
La mirada de AS Contenidos: Que el rechazo cruce a todo el espectro productivo —del agroindustrial que factura en dólares al pequeño productor de Cuatro Cañadas— le quita al Gobierno el argumento de que esto solo afecta a los grandes. Y el punto de fondo sigue sin respuesta oficial: el decreto se justificó para frenar el contrabando, pero el contrabandista tiene margen para pagar Bs 18 y revender afuera; el productor que siembra soya o maíz, no. Lo que se descuenta hoy en el surtidor se paga el año que viene en la góndola.

