Los distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) iniciaron este viernes una paralización del reparto domiciliario de garrafas en diferentes zonas del país.
El sector sostiene que sus costos operativos aumentaron y reclama una actualización en la tarifa que reciben por la distribución. Los dirigentes aclararon que su demanda no apunta a incrementar directamente el precio final de la garrafa para el consumidor.
En Santa Cruz, el sistema de distribución de GLP moviliza decenas de miles de garrafas diariamente, por lo que una prolongación de la medida podría afectar de manera directa a familias y pequeños negocios.
Los distribuidores piden instalar una mesa de negociación con las autoridades para revisar la estructura de costos y evitar que el conflicto se extienda.
La mirada de AS Contenidos: El abastecimiento de GLP es un servicio básico. Una solución deberá equilibrar los costos de los distribuidores sin trasladar automáticamente una nueva carga económica a los hogares.

