Productores agropecuarios manifestaron su preocupación por las dificultades para acceder a diésel, situación que continúa incrementando los costos de producción y generando retrasos en distintas actividades del sector.
Representantes del sector agropecuario señalaron que la provisión irregular de combustible sigue afectando el desarrollo normal de las labores agrícolas y el transporte de productos hacia los mercados nacionales.
Según los productores, la escasez de diésel provoca largas filas en los surtidores y obliga a muchos transportistas a reducir sus recorridos o pagar sobreprecios para continuar operando, elevando los costos logísticos.
El sector advirtió que, de mantenerse esta situación, podrían registrarse retrasos en la siembra, la cosecha y la distribución de alimentos, con un impacto directo sobre la economía y el abastecimiento interno.
Las organizaciones productivas solicitaron al Gobierno garantizar el suministro de combustibles y establecer mecanismos que permitan atender prioritariamente a los sectores que sostienen la producción nacional.
Por su parte, las autoridades aseguran que continúan realizando gestiones para normalizar el abastecimiento y reducir las demoras registradas en diferentes regiones del país.
La mirada de AS Contenidos
La disponibilidad de combustible no solo afecta al transporte. También influye directamente en la producción de alimentos, la actividad industrial y el movimiento de la economía. Resolver este problema continúa siendo uno de los principales desafíos para el país.

