La cotización del dólar mantiene una tendencia descendente en Bolivia desde hace más de diez días, generando un alivio en el mercado cambiario después de la fuerte depreciación registrada durante julio.
El cambio de tendencia está relacionado principalmente con las expectativas generadas por el acuerdo técnico alcanzado entre Bolivia y el Fondo Monetario Internacional por $us 1.900 millones, además de las medidas adoptadas por el Banco Central de Bolivia para intervenir en el mercado.
Desde finales de junio, cuando comenzó a funcionar el nuevo régimen cambiario flexible, la moneda boliviana llegó a perder aproximadamente un 24% de su valor frente al dólar en menos de un mes.
Ante esa presión, el Banco Central endureció su política monetaria, aumentó los requerimientos de encaje para las entidades financieras, retiró bolivianos de circulación y habilitó mecanismos para comprar y vender dólares cuando detecte fluctuaciones extremas.
El objetivo es disminuir la demanda especulativa de divisas, contener la inflación y estabilizar progresivamente el mercado.
Sin embargo, especialistas advierten que una política monetaria demasiado restrictiva también puede encarecer el crédito, reducir el consumo y desacelerar la actividad económica.
La mirada de AS Contenidos
La caída sostenida del dólar es una señal positiva, pero la verdadera prueba estará en los precios. Después de semanas en las que cada subida de la divisa se trasladaba inmediatamente al consumidor, ahora corresponde observar si también empiezan a bajar los productos importados.

