El viceministro de Transparencia detalló dos contratos por Bs 1.058,4 millones firmados con Este-Indueste S.R.L. para abastecer la Planta de Biodiésel, que no entregó el aceite crudo de soya comprometido.
En rueda de prensa en La Paz, el viceministro de Transparencia, Marcelo García, informó sobre dos contratos suscritos con la empresa Este-Indueste S.R.L. por un total de Bs 1.058,4 millones —unos 91,3 millones de dólares— destinados a la provisión de materia prima para la Planta de Biodiésel. Según el reporte oficial, la empresa “no cumplió” con la entrega del aceite crudo de soya, pese a que el Estado ya había desembolsado Bs 788,6 millones en anticipos. Actualmente se investiga una cadena de decisiones administrativas que habría dificultado la recuperación de esos recursos.
La mirada de AS Contenidos: Casi 790 millones de bolivianos adelantados por un insumo que nunca llegó. Es la misma película de siempre y conviene nombrarla así: el problema no es solo el proveedor que incumplió, es el sistema que permitió anticipos de esa magnitud sin garantías suficientes. Y la frase clave del reporte es la más inquietante: una “cadena de decisiones” que dificultó recuperar la plata. Eso no suena a error administrativo, suena a algo que la Fiscalía debería mirar con lupa.

