El Gobierno nacional ratificó su propuesta de comenzar con una coparticipación tributaria del 1% para las gobernaciones, en medio de las diferencias con autoridades departamentales que reclaman una distribución inicial mayor.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, explicó que el modelo denominado 50/50 no consiste solamente en transferir recursos económicos, sino también en redistribuir competencias y responsabilidades actualmente administradas por el Gobierno central.
Gálvez respondió a los cuestionamientos del gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, quien había planteado comenzar con un porcentaje superior al ofrecido por el Ejecutivo.
El portavoz sostuvo que el Gobierno busca avanzar gradualmente hasta alcanzar una participación departamental del 15% hacia 2031.
También explicó que la propuesta pretende incorporar a las gobernaciones en la distribución de determinados recursos tributarios sin reducir las asignaciones que actualmente reciben municipios y universidades públicas.
La controversia se concentra en el ritmo de implementación, la cantidad de recursos y las obligaciones que deberán asumir los gobiernos departamentales.
Las negociaciones continúan abiertas y todavía no existe una ley aprobada que establezca el nuevo esquema.
La actualización principal es la ratificación de la posición del Gobierno y su planteamiento de vincular los recursos con nuevas competencias.
La mirada de AS CONTENIDOS
La autonomía requiere recursos, pero también responsabilidades claramente definidas. El Gobierno debe demostrar cómo pretende financiar las nuevas competencias y las gobernaciones explicar qué servicios podrían mejorar con una mayor coparticipación. La discusión no debería reducirse a porcentajes: lo importante es que los recursos se traduzcan en mejores resultados para los ciudadanos.
Consigna: ¿Debería Santa Cruz aceptar un incremento gradual de recursos o exigir una redistribución mayor desde el primer año?

