El retorno de la oficina antinarcóticos estadounidense, expulsada durante el gobierno de Evo Morales, marca un giro en la cooperación de seguridad entre ambos países.
La Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado de EEUU confirmó su retorno formal a Bolivia tras casi dos décadas de ausencia, con una asistencia de 20 millones de dólares destinada a equipamiento, tecnología y capacitación para la Policía Boliviana. El anuncio lo hizo el secretario adjunto de la INL, Cartwright Weiland, tras reunirse con el comandante general de la Policía, Mirko Sokol. “Bolivia expulsó a la INL durante el gobierno de Evo Morales. Hoy, bajo el liderazgo del presidente Paz, estamos de regreso”, señaló la entidad en sus redes. Weiland destacó la captura de Sebastián Marset como un logro reciente de la cooperación en seguridad.
La mirada de AS Contenidos: El regreso de una agencia estadounidense expulsada hace casi 20 años por motivos políticos es, en sí mismo, una señal fuerte del giro en la política exterior boliviana. Los 20 millones de dólares pueden ser una ayuda real para la Policía, pero también conviene preguntarse qué nivel de involucramiento futuro trae aparejada esta cooperación, más allá del equipamiento y la capacitación.

