El proyecto se apoya en tres pilares —normalizar la inversión, dar previsibilidad y ordenar los incentivos dispersos— y prioriza logística, inteligencia artificial, economía digital, hidrógeno y energía solar.
El Ejecutivo remitió a la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Inversiones, una norma de 103 artículos que crea la Agencia Nacional de Inversiones, encargada de coordinar la promoción, regulación y atracción de capitales públicos y privados. “Esta ley, en su esencia central, tiene tres pilares fundamentales: normalizar la inversión, crear un sistema de incentivos y regulación que permita dar previsibilidad, seguridad, estabilidad y confianza, y ordenar una gran cantidad de incentivos y normativa legal”, explicó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza. La agencia articulará al nivel central y a los gobiernos subnacionales, y tendrá tres tareas: elaborar un Plan Nacional de Inversiones, definir una Estrategia Nacional de Priorización y diseñar una política permanente de promoción de Bolivia en mercados internacionales. Si la ley se aprueba, la agencia funcionaría de inmediato y su reglamentación debería completarse en un máximo de 90 días. “Hoy por hoy la inversión es el hecho atípico en Bolivia. Tiene que volverse un elemento normal de nuestra economía”, afirmó Espinoza, y agregó: “Bolivia ha estado cerrada durante 20 años”.
La mirada de AS Contenidos: Que la agencia incluya a las gobernaciones y alcaldías es el detalle que más le conviene a Santa Cruz, porque el departamento tiene proyectos y sectores listos —agroindustria, logística, energía— pero nunca tuvo una ventanilla nacional que los promocione afuera. Ahora bien, 103 artículos es una ley extensa para una Asamblea donde el Gobierno no tiene mayoría y ya admitió que negociará voto por voto. Si el trámite se estira meses, la señal a los inversionistas será exactamente la contraria a la que busca la norma.

