El vicepresidente presentó la grabación este miércoles y anunció que la remitirá a la Fiscalía para el peritaje; cuestionó además la forma en que el presidente se referiría a la región del Trópico.
El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, presentó la tarde del miércoles 2 de septiembre un audio atribuido a una supuesta conversación telefónica entre el consultor argentino Fernando Cerimedo y el presidente Rodrigo Paz Pereira. Según el vicepresidente, el diálogo se refiere a la dictación del estado de excepción, medida que el Ejecutivo declaró en junio pasado y que sigue vigente hasta el 20 de septiembre.
“Ustedes podrán advertir que hablan del estado de excepción”, señaló Lara antes de reproducir la grabación ante los periodistas. Esta es la parte de la transcripción difundida por el propio vicepresidente:
Rodrigo Paz: “Bien, bien, bien. Eh, lo de la promulgación tiene que ser como una fiesta, eso de armar. No lo voy a firmar en el aire.”
Fernando Cerimedo: “No, no, hay que hacerlo bien.”
Lara puso el foco en otro tramo del material: “Lo que me preocupa es la forma en que el presidente se refiere a la región del Trópico. No podemos satanizar a toda la gente del Trópico”, afirmó, y pidió no generalizar contra la población de esa región, sosteniendo que todos los bolivianos merecen respeto. El vicepresidente anunció que la grabación será remitida al Ministerio Público para que se determine su autenticidad.
Este es el segundo audio que Lara presenta en menos de una semana. El lunes 31 de agosto había difundido otra grabación —de unos ocho minutos— atribuida a una conversación entre Cerimedo y la primera dama, María Elena “Bibi” Urquidi, en la que se abordaban la situación del entonces comandante de la Policía Mirko Sokol, cambios en el gabinete y disputas internas del entorno presidencial. Nadia Beller, expareja de Cerimedo y víctima del ataque armado por el que el consultor está procesado, escribió minutos después que la voz de esa grabación no correspondía a la de su expareja. El martes 1 de septiembre, Lara presentó además una denuncia contra Cerimedo y la primera dama por seis presuntos delitos.
Consultado por el primer audio, el presidente Paz evitó pronunciarse sobre el contenido: “Dejemos a la Justicia que actúe, dejemos que haga su trabajo (…) yo no hago caso a los audios, sí hago caso a lo que la Justicia y a los que hagan el peritaje puedan determinar”, declaró, y agregó que no se referiría al tema en ningún otro aspecto.
Cerimedo cumple 180 días de detención preventiva en Palmasola por tentativa de feminicidio contra Beller y enfrenta además una causa por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. El presidente ha sostenido públicamente que el consultor no era su asesor.
La mirada de AS Contenidos: Empecemos por lo que corresponde: este audio no está peritado, nadie confirmó su autenticidad y el antecedente inmediato no ayuda, porque la propia Beller desmintió la voz del audio anterior. Cualquier lectura tiene que partir de ahí.
Dicho eso, hay una pregunta que sí es legítima y que el título de Opinión formuló mejor que nadie: ¿quién grabó y quién filtró? Porque si el material es auténtico, significa que alguien registró conversaciones privadas del presidente de la República y las hizo circular. Y si no lo es, significa que se está fabricando material para atribuirle dichos al jefe de Estado. Las dos hipótesis son gravísimas y ninguna se resuelve con declaraciones: se resuelve con la pericia que Lara dice que va a pedir y que debería hacerse rápido.
Lo que además ya no se puede discutir es lo de fondo. Un consultor extranjero, hoy preso por tentativa de feminicidio, aparece una y otra vez en el centro de las decisiones del Ejecutivo boliviano: en los audios, en las denuncias, y —según verificaciones periodísticas— en la redacción de decretos. El Gobierno responde que no era asesor y que no cobraba del Estado. Puede ser cierto y aun así el problema persiste: si alguien sin cargo, sin contrato y sin control institucional tenía esa cercanía con el poder, el país tiene derecho a saber cómo llegó ahí y quién lo permitió.
Y hay un dato que no se puede pasar por alto: esto ocurre entre el presidente y su vicepresidente. Que el segundo hombre del Estado difunda audios del primero en conferencia de prensa no es fiscalización, es una crisis abierta en la cúspide del Ejecutivo, con el país en medio de una crisis de combustible, una escalada del dólar y bloqueos que recién se están levantando.

