La exdiputada deberá cumplir detención domiciliaria sin escolta, pagar una fianza de Bs 50.000 y someterse a arraigo, mientras la investigación sigue sin esclarecer qué contenían las 32 maletas.
La exdiputada Laura Rojas abandonó el penal de Palmasola después de permanecer seis meses y 13 días con detención preventiva por el denominado caso Maletas. “Gracias a Dios, gracias a Dios”, fueron sus únicas palabras ante los medios antes de dirigirse a la Fiscalía Departamental de Santa Cruz para formalizar su arraigo y luego trasladarse a su domicilio. La nueva determinación judicial dispone detención domiciliaria sin custodia policial, una fianza de Bs 50.000 y prohibición de salida del país. Rojas fue detenida el 26 de enero de 2026, tras ser vinculada al caso por imágenes de las cámaras de Viru Viru. La investigación se centra en un vuelo chárter llegado desde Estados Unidos el 29 de noviembre de 2025 con más de 30 maletas que salieron sin control aduanero usando un pasaporte diplomático; días después, en galpones de una empresa de seguridad en Santa Cruz, se hallaron cerca de 80 kilos de marihuana y armas. La Fiscalía recuperó apenas cuatro de las más de 30 maletas buscadas, que serán sometidas a estudios de laboratorio.
La mirada de AS Contenidos: Siete meses después del escándalo, la principal imputada está en su casa y el país todavía no sabe qué había en las maletas ni a quién estaban destinadas. Ese es el dato que debería incomodar a todos: no la libertad de Rojas, que es una decisión judicial discutible pero legítima, sino que una investigación de esta magnitud haya avanzado tan poco. Cuatro maletas recuperadas de más de treinta no es un avance, es un balance de fracaso.

