La abogada y analista política de 33 años recibió tres disparos frente a un hotel de la zona de Canal Isuto; sostiene que llegó a ese lugar por recomendación del propio Cerimedo, con una custodia policial que nunca existió.
Nadia Shirley Beller Delgado fue atacada la noche del lunes 17 de agosto en la puerta de un hotel de Santa Cruz de la Sierra. Según el relato policial, dos hombres disfrazados de repartidores de comida a domicilio le dispararon en tres oportunidades y le robaron el celular y la cartera antes de huir. Beller fue internada en terapia intensiva. Desde el hospital, denunció que el hecho fue una “tentativa de feminicidio” y responsabilizó directamente a su expareja: “En Bolivia no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Cerimedo”, declaró. Aseguró además que había llegado a ese hotel por recomendación del propio consultor, quien —según su versión— le había dicho que contaría con custodia policial, protección que nunca se materializó. Beller, abogada de 33 años, estuvo vinculada a los gobiernos del MAS y en los últimos meses era considerada una figura de influencia dentro del entorno del actual Gobierno. Ya había denunciado antes a Cerimedo por violencia de género.
La mirada de AS Contenidos: La frase de Beller va a marcar la semana política boliviana, y por eso mismo hay que tratarla con cuidado: es la acusación de una víctima que está luchando por su vida, no una conclusión judicial. Lo que sí es verificable y grave es el otro dato de su declaración: que existía una denuncia previa por violencia de género. Si eso está en el expediente, la pregunta es por qué no se activó ninguna medida de protección. Bolivia lleva más de 50 feminicidios este año y el patrón se repite: casi siempre hubo una denuncia anterior que nadie atendió.

