Unas 12.000 unidades se replegaron desde primera hora. Los cruceños salieron a buscar alternativas para movilizarse mientras las líneas de micros, trufis, intermunicipal e interprovincial quedaron fuera de circulación.
El paro de 24 horas convocado por la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia se cumple con fuerza en Santa Cruz de la Sierra, donde los micros no circulan y el principal sistema de transporte público de la ciudad quedó prácticamente paralizado. Desde las primeras horas de la mañana, las calles mostraban a personas buscando alguna alternativa para trasladarse.
Ronald García, presidente de la Federación Departamental de Cooperativas de Transporte Santa Cruz (Fedetrans), había ratificado el alcance de la medida: “Vamos a replegar todas nuestras unidades, no va a haber transporte público ni trufis, micro, intermunicipal, interprovincial. Nuestros camiones también se van a replegar. Se para todo el transporte cooperativizado pidiendo la abrogación de este decreto 5716”. El sector agrupa a más de 12.000 afiliados.
García explicó el reclamo de fondo: “El transportista también sabe comer, utiliza estos insumos para su vehículo, aceite, llantas, todo está subiendo porque todo se maneja bajo el transporte”. Y pidió comprensión a los usuarios, marcando una diferencia: “Fácil es que el transporte cooperativizado decida ahorita subir las tarifas, y los afectados van a ser el pueblo boliviano”.
La mirada de AS Contenidos: El argumento de García merece ser escuchado con atención, porque marca la diferencia entre este paro y otros: el sector optó por dejar de trabajar un día antes que trasladar el costo al pasaje. Es una decisión que golpea primero a su propio bolsillo. Dicho eso, quien pagó el día de hoy fue el cruceño que tuvo que caminar, pagar un taxi o faltar al trabajo. Ese es el costo real de que el Gobierno haya tomado una medida de esta magnitud sin acordar antes las tarifas del transporte.

