El ministro de Gobierno confirmó la renuncia y elogió su gestión, aunque el jefe policial saliente no asistió al acto del Alto Mando ni se presentó a la citación de la Fiscalía.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó el lunes que Mirko Sokol presentó su renuncia a la Comandancia General de la Policía Boliviana. Según explicó, la autoridad saliente argumentó que ya había cumplido un ciclo al frente de la institución. “Estamos abriendo una nueva etapa, va a ser posesionado el nuevo comandante hoy al mediodía”, señaló Oviedo al salir de un acto del Alto Mando Policial en el que Sokol no estuvo presente. El ministro calificó su gestión como “brillante, honesta y de institucionalización de la Policía”, y lo definió como “un policía de alto mérito”.
La renuncia se produce días después de que Sokol no se presentara a declarar por el caso audios, la investigación abierta a partir de la denuncia del vicepresidente Edmand Lara. En la grabación, cuya autenticidad el propio Sokol confirmó, se lo escucha denunciar que un grupo de entre seis y ocho oficiales con grado de mayor —a los que llamó “los Golden”— reunió cerca de 2 millones de dólares para desplazarlo del cargo, además de referirse a cobros dentro del sistema de ascensos y cambios de destino.
La mirada de AS Contenidos: “Cumplí un ciclo” es la fórmula más cómoda para una salida que tiene nombre y expediente. Sokol se va después de no presentarse a declarar en la investigación que él mismo detonó, y con los elogios públicos del ministro que lo despide. El país sigue sin saber quiénes eran “los Golden” ni si esa recaudación de $us 2 millones existió. La Fiscalía tiene ahora una tarea más difícil: investigar a una institución cuya cúpula entera cambió de la noche a la mañana.

