El entendimiento se concretó el martes, después de que el sector suspendiera la carga y descarga en todo el país.
El Gobierno alcanzó un acuerdo con los cisterneros, el sector que había suspendido las operaciones de carga y descarga de combustible en todo el país tras la eliminación de la subvención. Los transportistas de carburantes argumentaban que el nuevo precio del diésel obligaba a revisar sus costos operativos, y arrastraban además un reclamo por incumplimiento de pagos de YPFB.
La mirada de AS Contenidos: Era el nudo más urgente y el Gobierno hizo bien en resolverlo primero. Sin cisterneros no hay distribución, y sin distribución la promesa de “abastecimiento permanente las 24 horas” se caía en 48 horas. Ahora bien, el acuerdo llega después de que el sector parara, no antes. Es el patrón que se viene repitiendo desde agosto: el Ejecutivo se sienta cuando el conflicto ya explotó. Con los choferes tiene cinco días para romper esa costumbre.

