El rubro se suma a los gremios que anuncian medidas tras el alza del diésel, por su impacto en el transporte de materiales y en los costos de obra.
El sector de la construcción se declaró en emergencia tras la promulgación del Decreto Supremo 5716. El rubro depende del diésel para el traslado de materiales, la operación de maquinaria pesada y la logística de obra, por lo que el incremento del 83% en el precio del combustible impacta directamente en sus estructuras de costos.
La mirada de AS Contenidos: Es un frente que conviene mirar de cerca en Santa Cruz, donde la construcción es uno de los motores del empleo urbano. Y hay una ironía que no conviene pasar por alto: entre las medidas compensatorias que anunció el Gobierno figura un plan de enlosetado de calles con proyección de 18.000 empleos directos. Ese plan se ejecuta con maquinaria que funciona a diésel. El costo de la compensación acaba de subir 83%.

