El Ministerio Público abrió una investigación para establecer qué ocurrió con aproximadamente 300 kilogramos de droga que presuntamente desaparecieron después de un operativo antinarcótico.
El caso genera especial preocupación porque las sustancias controladas decomisadas deben permanecer bajo una estricta cadena de custodia desde el momento de su incautación hasta su destrucción o disposición judicial.
La investigación deberá determinar cuánto producto fue incautado inicialmente, qué cantidad fue registrada oficialmente y quiénes tuvieron acceso al cargamento.
También será necesario revisar informes policiales, actas, registros audiovisuales y documentación relacionada con el procedimiento.
Si se confirma una diferencia de esa magnitud, las pesquisas deberán establecer si existió sustracción, manipulación de evidencia o participación de funcionarios.
El caso aparece en un momento particularmente sensible para las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico, después de denuncias sobre infiltración criminal y corrupción.
La mirada de AS Contenidos
Que desaparezcan 300 kilos de droga dentro de un procedimiento estatal sería gravísimo. La investigación debe realizarse hasta identificar quién tuvo la custodia, dónde se rompió la cadena y quién se benefició.

